Los edificios negruzcos, los depósitos de petróleo quemados, los hangares medio derrumbados, con las techumbres agujereadas, todas las fachadas desconchadas por la metralla.
Se le llama La Pecera porque tiene toda su techumbre en cristal y deja pasar la luz, con lo cual estaba muy bien pensada para que pudiera estudiarse a lo largo de todos estos pupitres.
Que recupera, por ejemplo, para las formas de la techumbre, al trazar los dibujos, todo lo que son las grafías de las vasijas griegas o un hecho bastante peculiar para la época que son los japonismos.