El soldado alemán debe aceptar con comprensión que es necesaria la dura expiación que se impone a los judíos, portadores espirituales del terror bolchevique.
14 Luego que fuere entendido el pecado sobre que delinquieron, la congregación ofrecerá un becerro por expiación, y lo traerán delante del tabernáculo del testimonio.
33 Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para henchir sus manos para ser santificados: mas el extranjero no comerá, porque es cosa santa.