Repuso calmosamente la señora Álvarez sobre la azul llamita de un hornillo de alcohol, puso las viejas tenacillas con brazos terminados en dos bolitas de metal macizo y luego preparó los papeles de seda.
Cuando estaba en este tipo de relación, le decía a Ash en español que me sentía como si le tratara con pinzitas, que es como con tweezers, como si tuviera que ser muy cautiosa.