Solamente una mentalidad racista, fascista, prepotente, soberbia y, además, perturbada como la del actual Presidente de los Estados Unidos, Sr. Bush, puede mantener el criminal bloqueo contra Cuba.
Se deben considerar seriamente otras amenazas a la paz y la estabilidad mundiales, como la injusticia y la arrogancia entre los Estados, el radicalismo y la falta de educación.